Las primarias del Partido Demócrata estadounidense están bien reñidas, y ya muchos expertos pronostican que habrá que esperar hasta la Convención Nacional Demócrata (DNC por sus siglas en inglés) para saber quién será el candidato a la Presidencia, y que a fin de cuentas, podrían ser los llamados “súper delegados” los que decidan la contienda.
Es fascinante que en un país que se jacta de ser el más democrático del mundo, y que tiene las agallas de querer propagar dicha ideología a nivel mundial, un grupito de personas que el partido considera dignas pueda ser lel que decida una competencia reñida.
Lo mismo sucede en las contiendas en los estados. Algunos escogen mediante caucus, donde se imponen restricciones que llegan a lo absurdo (en un estado en particular, la gente que tuviese trabajos con más de un turno no podía participar). Otros hacen primarias más abiertas, pero varían en cuanto a los requisitos (algunos permiten que votantes que no están inscritos en el partido participen; otros, no).
En el caso de los Demócratas, los delegados por el estado se distribuyen proporcionalmente entre los participantes (por eso está tan pegada la contienda); pero los Republicanos le otorgan todos los delegados al ganador de un Estado en la mayoría de los casos, lo cual me parece totalmente absurdo.
Entonces, ¿cómo podemos decir que este sistema es democrático? ¿Cómo puede ser que un sistema le permita a alguien ganar una contienda sin recibir la mayoría del voto popular, y permita que alguien que sí lo recibió pueda perder? Dicho sea de paso, es gracias a ese absurdo que George W. Bush obtuvo la Presidencia en los comicios del 2000.
¿Qué opina usted? ¿Estados Unidos es un país democrático?



